Control de semillas
de malezas
a cosecha

Control de semillas de
malezas a cosecha

Los bancos de semillas de malezas son la fuente principal de infestaciones anuales de malezas. Reducir la reposición del banco de semillas es, por lo tanto, crítica para la gestión eficaz de las malezas. Con frecuencia, las malezas sobreviven a las aplicaciones de herbicidas u otras tácticas de control y producen semillas. Estas malezas escapadas a menudo se pueden ver asomando por encima del canopeo del cultivo. Las semillas de malezas aún se pueden manejar antes de que repongan el banco de semillas de malezas del suelo con mediante lo que se conoce como las tácticas de control de semillas de malezas de cosecha (HWSC en inglés) que se describen a continuación. El éxito de las prácticas HWSC depende del atributo biológico que las malezas tienen de retención de sus semillas en la madurez del cultivo: HWSC es solo efectivo para especies de malezas que no se abren (es decir, que no dejan caer sus semillas) antes de la cosecha mecánica.

Banco de semillas del suelo

“EL banco de semillas del suelo” se refiere a las semillas de malezas presentes en el suelo. El banco de semillas del suelo es la fuente de los problemas de malezas de la próxima temporada. La mayoría de las semillas en el suelo fueron depositadas por plantas que escaparon al control en anteriores años. Debido a la latencia de las semillas, las malezas pueden permanecer viables en el suelo durante muchos años y, a menudo, emergen durante varias semanas durante la temporada de crecimiento. La latencia de las semillas, la viabilidad prolongada y los períodos de emergencia prolongados facilitan la supervivencia de las malezas en una amplia gama de entornos y tácticas de manejo. Las recomendaciones de manejo actuales apuntan a la producción de semillas de malezas para evitar adiciones al banco de semillas del suelo. Las recomendaciones incluyen controlar las malezas mientras son pequeñas y susceptibles a las tácticas de control de malezas, eliminar las malezas que escapan al control y manejar las malezas que producen semillas viables para minimizar su impacto en el banco de semillas del suelo. Estas prácticas tardías no son nuevas, pero debido a la amplia resistencia a los herbicidas, están siendo revisadas con nueva tecnología.

Manejo del banco de semillas del suelo

Actualmente no existen métodos económicos para matar las semillas de malezas una vez que ingresan al suelo. Las prácticas de manejo de malezas se enfocan en controlar las malezas al principio de la temporada de crecimiento con herbicidas y cultivo, y luego hacer un seguimiento para manejar aquellas malezas que escapan al control y evitan que las semillas ingresen al suelo. Los estudios han demostrado que evitar que las semillas regresen al suelo puede reducir rápidamente el banco de semillas y las densidades de malezas resultantes. Sin embargo, permitir que las malezas produzcan semillas viables puede provocar un rápido aumento de la densidad de ellas. Se puede evitar que las semillas ingresen al banco de semillas por medio de:

  • Evitando que las malezas produzcan semillas
  • Favoreciendo la depredación de semillas de malezas
  • Aumentando la mortalidad de las semillas
  • Eliminando las semillas del campo antes de que se depositen al suelo
  • Usando cualquier método HWSC que se adapte a su sistema de cultivo para concentrar o destruir las semillas de malezas (por ejemplo, hilerado de granza, molinos de impacto, etc.) si las malezas producen semillas viables.

Hay un interés renovado enfatizando en aumentar la mortalidad de las semillas, retirar mecánicamente las semillas del campo y modificando la ubicación de las semillas en el establecimiento. Estas tácticas fueron utilizadas con anterioridad a la amplia disponibilidad de herbicidas en el mercado. Debido a los avances tecnológicos en la maquinaria, estas tácticas se están investigando y adaptando nuevamente para su uso en los EE. UU. y en todo el mundo.

Cómo prevenir adiciones al banco de semillas de malezas del suelo

A medida que se acerca la cosecha de cultivos comerciales, es posible que descubra que las malezas se han escapado al esfuerzo realizado para su control y están produciendo semillas activamente. Estas malezas pueden ser muy fácilmente visibles, asomándose por encima del canopeo del cultivo comercial. Las malezas que quedan por debajo del canopeo del cultivo también pueden producir semillas. Cuando es tiempo de cosechar el cultivo comercial, se corre el riesgo de esparcir las semillas de malezas por los lotes. Estas malezas escapadas crearán un problema aún mayor el próximo año si se les permite agregar las semillas que han producido al banco de semillas de malezas del suelo, o esparcir sus semillas a nuevos campos viajando en equipo de cosecha. Todavía se está a tiempo de evitar que esto suceda.

  • Monitoree sus campos antes de la cosecha.
  • Puede hacerlo utilizando drones u otros medios, como caminar físicamente por los lotes y tomar notas que le ayuden a recordar dónde están los problemas.
  • Una vez que sepa dónde están las áreas problemáticas, trace un mapa.
  • Planifique cosechar las áreas libres de malezas primero y las áreas con malezas al final.
  • Limite la propagación de semillas de malezas por el campo y de los campos con malezas a aquellos que están limpios. Limpiar la cosechadora antes de salir del campo. Una sola planta de Amaranthus palmeri puede producir cientos de miles de semillas; la planificación de su estrategia de cosecha y la limpieza diligente del equipo bien vale la pena. Recuerda: ¡monitoree, mapee y planifique antes de cosechar para deshacerte de las malezas!

Momento del manejo ideal del banco de semillas del suelo

Antes de la siembra

Las tácticas más comunes para reducir el banco de semillas del suelo incluyen la rotación de cultivos y la labranza. La alternancia de cultivos en el planteo de rotaciones de cultivos permite la diversificación de otras herramientas de apoyo de la MIM, como los herbicidas, la labranza y la competencia de cultivos. Rara vez se utilizan rotaciones de cultivos diversificadas para gestionar el banco de semillas de malezas del suelo, más vale para un manejo usualmente planteado desde la productividad de cada establecimiento. El uso de solo uno (o unos pocos) cultivos comerciales finalmente permite que las malezas con características similares prosperen, reponiendo el banco de semillas de malezas anualmente. La labranza puede incrementar el banco de semillas del suelo (enterrando semillas que han sido incorporadas en el año como producto de escapes de control químico) y disminuirlo (desenterrando semillas enterradas que pueden germinar temprano y favorecer su control). El efecto de la labranza profunda estratégica en el banco de semillas del suelo se puede medir conociendo las principales especies de malezas en un campo y entendiendo cuánto tiempo pueden permanecer viables las semillas de la especie: la labranza profunda es una mejor opción para las semillas de vida corta, en general las más pequeñas, como las del género Amaranthus.. Las gramíneas tienden a tener semillas menos persistentes que las malezas de hoja ancha. La labranza profunda estratégica afecta los bancos de semillas según las características de las malezas, como la germinación y el tamaño de la semilla. Una táctica de labranza específica para manejar el banco de semillas es aquella en donde se utilizan labranzas para promover la germinación de malezas, de modo que luego se pueda usar otra táctica de manejo para matar las plántulas de malezas antes de plantar el cultivo, reduciendo el tamaño del banco de semillas del suelo. Si bien es una práctica antigua y que ha caído en desuso en Argentina desde la incorporación de la siembra directa, no deja de ser una alternativa a considerar cuando no se conoce el lote que se va a trabajar (alquileres tardíos) o bien cuando se utiliza la labranza con otros fines, como puede ser descompactar el suelo. La rotación de cultivos y la labranza son fundamentales para el manejo de malezas, pero las decisiones de manejo tienden a priorizar los factores económicos y logísticos sobre los efectos sobre las malezas.

Antes de la cosecha

Remoción manual de Malezas:
A veces, las malezas escapan a los controles químicos y producen semillas, por lo que la extracción manual es la única opción en muchos casos si el control de semillas a cosecha (HWSC) no se ha planificado con anticipación. Las malezas, como los yuyos colorados, producen semillas viables en un corto período de tiempo, por lo que deben eliminarse por completo del campo para evitar que se agreguen al banco de semillas del suelo.

Durante la cosecha

El control de semillas de malezas de cosecha (HWSC) es un enfoque para administrar el banco de semillas del suelo basado en opciones culturales y mecánicas para reducir el impacto de las semillas de las malezas escapadas en el momento de la cosecha. Todos los métodos / tecnologías de HWSC se basan en separar las semillas de malezas que se encuentra en fracción de granza al cosechar el cultivo comercial. El destino final de las semillas de malezas dependerá del método HWSC utilizado. Algunos de ellos concentran semillas de malezas en andanas, hileras, fardos o pilas, mientras que otros destruyen las semillas de malezas co un sistema de molino antes de que caigan al suelo.

Las herramientas de HWSC son:

  • Quemado de hileras de rastrojo (Narrow windrow burning)
  • Hilerado de granza (chaff lining)
  • Hilerado de granza para planteos de alto transito (chaff tramlining)
  • Molinos de impacto (impact mills)
  • Carros colectores de granza (chaff carts)
  • Enrollado directo de rastrojo (Bale direct system)

Quemado de hileras angostas de rastrojos: la quema de hileras es relativamente fácil de adoptar y puede proporcionar muy buenos resultados. Con este método se controlan las semillas de malezas tanto pequeñas como grandes. Esta táctica implica agregar una especie de embocador que se adjunta a la parte trasera de la cosechadora y que concentra los residuos de paja y granza en una hilera estrecha, de aproximadamente 50 cm de ancho, que luego se quema. El quemado es diferente al de un quemado de rastrojos en forma extensiva, porque con el hilerado se busca un mayor volumen de rastrojo en poca superficie que garantice una elevada temperatura del fuego, siendo esta la clave para la eliminación de las semillas de malezas. En contrapartida, un quemado de rastrojos extensivo lleva a un fuego poco duradero y por consiguiente poco efectivo para la eliminación de las semillas. Con un costo muy bajo en materiales esta técnica se convierte en quizás la más económica al día de hoy. Sin embargo, este método lleva mucha mano de obra en la tarea del quemado. Algunas contras adicionales son que la mayor parte de la cobertura del suelo del campo se pierde con el quemado a la vez que existe alto riesgo de escape de fuego que puede derivar en un incendio de alta magnitud y muy difícil de manejar. También esta práctica puede no ser legal en todas las jurisdicciones y tampoco es una opción viable para todos los cultivos (por ejemplo, maíz). La quema en hileras estrechas requiere algo de prueba y error. Cosechar bajo el cultivo, a no más de 15 cm de la superficie, es clave para obtener más residuos del mismo para posteriormente quemar. Es fundamental elegir el momento y las condiciones adecuadas para quemar. Un viento ligero es ideal, pero tenga cuidado con un día racheado. La investigación actual sugiere que la quema en hileras estrechas funciona mejor en los sistemas de cultivo de trigo y soja, pero se están probando otros sistemas.

El hilerado de Granza, en inglés chaff lining, también es un método HWSC muy rentable y al alcance de cualquier productor. El hilerado de granza utiliza una especie de embocador para desviar solo la fracción de granza, a diferencia del hilerado de rastrojos que concentra todo el residuo de cosecha, a una hilera estrecha en el centro de la cosechadora, mientras que el resto del residuo de la cosecha, la paja, se distribuye uniformemente detrás de la cosechadora luego de ser triturado. Si bien las semillas de malezas se devuelven al suelo, en este método se las acondiciona en líneas estrechas en lugar de esparcirse por todo el campo, como sucedería en una operación de cosecha estándar. En Australia, para el caso del manejo del raigrás en trigo, se deja que la granza se pudra año tras año, al ser que se van apilando siempre las hileras sobre la del año anterior y así sucesivamente. Estas líneas también se pueden manejar con tácticas de control de malezas enfocadas, como aplicaciones de herbicidas dirigidas, o mediante láser, robótica u otro método que como los anteriores aún están en etapa de investigación. El principio que rige en la hilera es el de formar un ambiente poco propicio para el anclaje de las raíces de semillas de malezas que a posterioridad emerjan, y por medio de la descomposición del material de una campaña a la siguiente.

El hilerado de Granza para planteaos de alto transito (chaff tramlining) junta la granza en filas estrechas por detrás de las pisadas de las ruedas de la cosechadora durante la cosecha y se basa en un efecto de acumulación de mulch para evitar la germinación y emergencia de semillas de malezas, como en el hilerado de granza (arriba). Este sistema es muy utilizado en Australia en aquellos campos en donde se utiliza el Control de alto tránsito (CTA) que es una técnica que concentra las pisadas de la maquinaria siempre en el mismo lugar, optimizando rendimientos por la baja compactación del resto del área sembrada.  Los equipos de hilerado de granza para alto tránsito son enteramente fabricados por empresas, y tienen un costo más elevado que los anteriores, que también depende de la marca y modelo de la cosechadora.

Los molinos de impacto, como el Destructor se semillas Integrado Harrington (iHSD), el Seed Terminator, el sistema canadiense Redekop y el WeedHOG, están integrados en la parte posterior de la cosechadora, donde un molino de impacto destruye físicamente las semillas de malezas contenidas en la fracción de granza. La cantidad de semillas de malezas contenidas en esa fracción dependerá de las especies de malezas presentes y de cuántas semillas se retengan en la maleza antes de la cosecha. Los molinos de impacto pueden ser altamente efectivos, con más del 95% de destrucción de las semillas que ingresan a los mismos. Los molinos de impacto actuales son costosos y no están disponibles en la mayoría de los países, pero los hay de distintos costos y para distintos tipos de tamaño de campo, de cosechadora y de contratista. Trabajan recibiendo y procesando la granza, que dependiendo si se trata de una máquina con cilindro y cóncavo, o con rotor, van a ser las adaptaciones que se necesiten. Las cosechadoras operadas con rotor, no dividen la paja de la granza, como lo hacen las provistas de zarandas, para lo cual se debe agregar un deflector que separe la fracción más chica de residuos de la más grande.

Los carros colectores de granza son sistemas bien simples, que consiste en un mecanismo de recolección y transferencia de granza que está enganchado por detrás de la cosechadora que entrega la fracción de granza a un contenedor de recolección a granel, generalmente un carro de arrastre, que puede acumularse en líneas para el quemado dentro del lote, retirarse físicamente del campo para que la granza pueda ser quemado o dado como alimento animal. Las principales desventajas de este método son que agrega longitud adicional a la cosechadora, por lo que puede ser difícil navegarlos en campos pequeños y callejones estrechos además de requerir tiempo adicional para vaciar los carros tanto fuera como dentro del lote. Quienes están más familiarizados con el método, difícilmente lo dejen. El movimiento habitual en una temporada implica vaciar el contenido del carro en una misma línea, que luego bien se puede pastar o incendiar. Anio tras anio, los contenidos se vacían en las mismas hileras y se procede de igual manera, minimizando así la potencial contaminación del lote con semillas de malezas provenientes de las trojas.

El sistema de enfardado directo de rastrojos consiste en una empacadora de fardos grandes que se conecta directamente a la cosechadora y que construye fardos a partir de todos los residuos del cultivo, paja y granza. Existe un mercado limitado para las fardos y un gran riesgo de esparcir inmediatamente semillas de malezas a otros campos.

El sistema de enfardado directo representa un nuevo método apto para la cosecha de maíz y que permite empacar rastrojos del cereal en un simple paso. Crédito de la imagen: http://biomassmagazine.com/articles/10864/john-deere-hillco-introduce-single-pass-round-bale-system

¿Cuáles de éstos métodos pueden ser viables en Argentina?

Todos los métodos HWSC son igualmente efectivos, pero tienen diferentes costos iniciales de inversión, costos operativos y costos residuales. 

Los pros y los contras adicionales relacionados con la viabilidad y el nivel de eliminación o redistribución de nutrientes también deben considerarse al decidir qué herramienta se adapta mejor en el sistema de producción. 

El mejor método HWSC para su campo depende del costo y otras cuestiones de manejo.

Creemos que los sistemas que más se adaptan a los campos argentinos son el hilerado de granza (chaff lining) y los molinos de impacto, el primero por su bajo costo y fácil adaptación en la cosechadora, mientras que el segundo por la rapidez de resultados, ya que en una misma operación se elimina un alto porcentaje de semillas de malezas. 

No obstante ello, estos métodos deben ser debidamente evaluados in situ para poder ser implementados con el mayor conocimiento y el menor riesgo.

 

 

Tabla 1: Pros y contras de los seis métodos diferentes de HWSC.

Clickee la tabla para ampliarla.

Panorama de investigación actual sobre HWSC en el mundo:

Sin duda alguna el país más evolucionado en las prácticas de HWSC es Australia, quien fue el pionero en la actividad. Desde hace más de veinte años que en ese país se desarrollan diversos programas de investigación tendientes a mejorar la eficacia de recolección de residuos de cosecha y su posterior localización, ya sea en hileras de granza o hacia destructoras de semillas. Dentro de los equipos de recolección de granza, hay empresas que trabajan en mejorar que la fracción de granza sea enteramente colectada y no vertida al suelo por espacios que las cosechadoras tienen entre piezas. Por otro lado, las empresas de molinos de impacto trabajan en sistemas más aptos para procesar altos volúmenes de granza y con más humedad también. 

Mientras tanto, en EE.UU., que carece de industria asociada a la tecnología de molinos de impacto, esta adaptando la misma a sus cultivos en malezas propias del ese país, como diversas especies de Amaranthus en soja, o raigrás en trigo. También se prueba el quemado de andanas en trigo y el hilerado de granza asiduamente. En la actualidad hay al menos cinco destructoras de semillas en prueba y otras quince por arribar y para el mismo fin, siendo este un muy atractivo mercado para la industria.
El equipo multi estatal GROW www.growiwm.org comenzó las pruebas hace cinco años con tres ensayos de campo de grandes parcelas en curso en Urbana-Champaign, Illinois; Beltsville, Maryland; y Fayetteville, Arkansas. En esas tres localidades se están examinando cómo el uso de diferentes tácticas de MIM pueden reducir el banco de semillas del suelo y combatir las malezas resistentes a los herbicidas. Las tácticas que se investigan incluyen el uso de rotaciones de cultivos, cultivos de cobertura, molinos de impacto y quema en hileras de rastrojos que son complementarias a tratamientos químicos vigentes y a cultivos de servicio apuntados a suprimir malezas.

Se han llevado a cabo varias pruebas de campo que prueban la quema en hileras estrechas en sistemas de cultivo de soja, sorgo en grano y trigo en varios lugares. Más recientemente, se están llevando a cabo investigaciones en pequeñas parcelas y en campos de productores para adaptar el hilerado de granza en soja. Los resultados son más que halagüeños mostrando una captura de 87% de las semillas en la hilera que queda detrás de la cosechadora, mientras el resto es atribuible a pérdidas de plataforma.

Los esfuerzos se extienden por todo el país con la esperanza de que los ensayos regionales o estatales ayuden a informar a los productores sobre las prácticas más adecuadas para sus campos. A medida que avanza la investigación, los objetivos son ayudar a los productores a Incorporar el uso de MIM y hacer uso de HWSC donde sea necesario y factible para deshacerse de las malezas.

Escrito por:

Adaptación para Argentina: Claudio Rubione

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GROW

Publicaciones y otros recursos

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